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Las Mozas de la Virgen es una costumbre secular que pervive en el pueblo de San Esteban de Nogales (León) desde tiempo inmemorial.
Consiste en que cuatro mozas del pueblo
son las encargadas de llevar la imagen de la Virgen en todas las procesiones,
ataviadas con la ropa correspondiente según la ocasión.
Resulta curioso comprobar la ilusión
que supone el hecho de ser "moza de la virgen". Bien saben las madres
y las propias interesadas, el estrés y los nervios que supone obtener dicho
encargo, pero nadie, absolutamente nadie, se quiere quedar sin él.
Existía la costumbre de que el sacerdote de la parroquia nombraba las encargadas pocos días antes de la fiesta mayor del pueblo: San Jorge. Ahora suelen ser las mozas salientes, las que "dan la Virgen" a amigas o allegadas, ostentando dicho honor tanto las residentes en el pueblo como las residentes en otros lugares, pero eso sí, naturales de San Esteban de Nogales. La razón es bien simple: no hay mozas suficientes viviendo en el pueblo para tal encargo. Parejo a esto, se da el "mozo del pendón" en cuyas piernas y brazos recaerá la obligación de llevar y dirigir el "puje" del pendón. Añadir que el pendón de San Esteban es uno de los más altos y atractivos de cuantos existen en España. Es necesaria una gran fuerza y sobre todo maestría para llevarlo, pues el recorrido hasta la ermita de San Jorge exige gran ayuda por parte de todos los mozos del pueblo y de los no mozos debido a su exagerado tamaño, a la distancia y a las condiciones del camino.

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Camino de la ermita de San Jorge |
La ermita, en medio del monte |
El ser Moza de la Virgen a parte de un honor, también supone contraer ciertas obligaciones: deben llevar la Virgen en cuantas procesiones haya y que exija la presencia de la Virgen, suponiendo ello venir desde el lugar de residencia; últimamente, son las "rehenes" del espectáculo del dragón, simbología de San Jorge y que se lleva haciendo desde hace unos años, con un gran derroche de pólvora, humo y estruendo, siendo liberadas siempre por San Jorge; suelen también invitar los días 23 y 24 de abril, a la juventud a tomar de madrugada y sin haber dormido, unas pastas, licor, chocolate o lo que estimen conveniente.
La ropa se compone de: pañuelo a la
cabeza, manteo, mandil, blusa, medias y sobre todo el pañuelo de manila
Última actualización: 04/06/2003