| Siguiendo el esquema del maestro Enrique, que ya había trabajado
en la catedral de Burgos, se inician la obras a mediados del siglo XIII.
Hay constancia de que en 1258 se estaba edificando la cabecera de lo que
habría de ser un perfecto modelo del arte gótico, que quedaría
concluido en el mismo siglo por el maestro Juan Pérez. Aunque en
1288 la catedral estaba ya abierta al culto, las obras continuaron durante
todo el siglo siguiente e incluso durante el XV, en cuya época se
concluyó la torre del reloj.
Presenta tres naves de cinco tramas, crucero resaltado en planta y girola con cinco capillas. A los pies, flanqueada por dos torres, se abrieron tres puertas, en los que se talló uno de los conjuntos más excepcionales de la escultura gótica. |
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flanquean el pórtico abocinado con rica decoración escultórica, en el que trabajaron el maestro Enrique, Juan Pérez y Pedro Cibriánez. Lo componen cinco arcadas desiguales que preceden a las tres portadas; la central está presidida desde el parteluz por una copia de la imagen de la Virgen Blanca, cuyo original se encuentra en el interior del templo. A cada lado de la puerta hay tres esculturas de apóstoles, sobre los que cabalgan las tres arquivoltas decoradas con figuras que representan el Juicio Final, tema que ocupa la parte inferior del tímpano de la portada, y sobre el que se ve al Salvador como Juez Universal, flanquado por ángeles con símbolos de la Pasión, la Virgen y San Juan; las puertas de madera son del siglo XVI. Junto a la torre de las Campanas se encuentra la portada de San Juan, también flanquado por esculturas de santos, profetas y reyes, y en cuyo tímpano, apoyado sobre un dintel adornado con ángeles músicos, se desarrollan varias escenas evangélicas; también las puertas son renacentistas. El hastial central está adornado con el espléndido rosetón de la Gloria, que destaca sobre los ventanales del triforio. |
| La otra portada lateral, llamada de la Muerte, aparece ornamentada
con castillos, leones y decoración vegetal.
El ábside se apoya sobre la parte oriental de la antigua muralla y forma una auténtica sinfonía de ventanales, contrafuertes, arbotantes y pináculos. |
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trasladado al convento de san Francisco. En el altar mayor se encuentra
la doble arca de San Froilán, de madera chapada en plata, con bellos
relieves renacentistas, que realizó en 1519 el orfebre Enrique de
Arfe.
El coro, uno de los más antiguos de España; fue ejecutado en la segunda mitad del siglo XV por el flamenco Jusquín, si bien la talla de las sillas de nogal corrió a cargo del imaginero Juan de Malinas y de Diego Copin de Holanda. En los ángulos de la sillería alta y en los de la baja se añadieron, en el siglo XVI, unos tableros de Bautista Vázquez. Las puertas de los corillos y los cuatro tableros de la parte delantera fueron añadidos en el siglo XVIII por Narciso Tomé. Está dividido en dos coros; el del obispo, en el lado |